Estas palabras escribió kurt cobain- el desaparecido líder de nirvana-en su carta póstuma. Y lo ha logrado. Porque su recuerdo sigue vivo en seattle…un balazo puso fin prematuramente a su vida, pocas semanas después que una sobredosis de tranquilizantes y alcohol motivaran su urgente internación en roma.
Cuando kurt se voló la cabeza alcanzó el rango de héroe de culto como Jim Morrison, jimi hendrix y elvis presley, quienes inspiraron a una generación con únicos y nuevos ideales. Se fue a los 27. Como jimi, sid, janis, morrison y como ellos no pudo resistir las presiones del éxito, ni los desengaños de todos los días. Venía de una niñez infeliz y una ciudad rica en fantasmas, donde la niebla, la lluvia y la nieve obscurecen el sol durante nueve meses del año y el cinturón industrial (dedicado a abastecer el mercado bélico) provee los pocos empleos que los jóvenes se disputan ávidamente. Solo en la muchedumbre, se reveló contra todos, seguro de que no tenía porque aceptar lo que los otros le servían, ya masticado y digerido; quiso cambiar las cosas y, cuando comprendió que le sería muy difícil, tomo el lápiz y la guitarra y se lanzó a gritar lo suyo, a hacer escuchar su voz, que era la voz de los que no tenían voz. En medio de la soledad y la desesperación conoció a dos hombres y una mujer que jugarían un papel importante en su vida y le darían uno que otro momento de sosiego y amor: novolesic, grohl y love. Con los primeros formó nirvana y le enseñó al mundo lo que era la movida del grunge. Con la segunda, se casó y fue extáticamente feliz e insondablemente desdichado. Como sid y como Nancy, kurt y courtney pasaron de la simbiosis a la desesperación, del amor al odio y de la pasión a la agresión. Tuvieron una hija que los llenó de felicidad extática, pero los problemas ya habían ido demasiado lejos, y llegaron a perder su custodia a fuerza de excesos y drogas.
En sus canciones ásperas de amarguras y desencanto, tan profundo como la ulcera que le desgarraba el estomago, fue el máximo exponente del movimiento grunge. Sin embargo, antes de que nirvana fuera famoso, ellos sólo eran unos de los tantos grupos en una gran comunidad de bandas que trabajaban dura y apasionadamente en los garajes para protegerse de la lluvia de seattle rasgando rabiosamente sus guitarras baratas y cubriéndose con baratas camisas de franela, compradas en tiendas de ínfima categoría. Alcanzaron la gloria. No porque tuvieran algún secreto o hubieran inventado el grunge. Nada de eso, el fuerte sonido pospunk que había metido en la amplísima categoría de grunge, ya había empezado mucho antes de que nirvana constituyera una unidad.
La razón del éxito de nirvana fue la figura de cobain como compositor pop. Él tuvo el toque justo para mezclar una música que agarra con una rabiosa y distante actitud musical que él y otros de su generación heredaron de tanto escuchar el punk y el rock de los 70. si alguien hubiese querido inventar en 1992 el súper grupo perfecto, de seguro que ese conjunto habría tenido una mezcla de sex pistols, led zepellin y back sabbath. Nirvana tuvo mucho de esos elementos e hizo la clase de música que mucha gente estaba lista para escuchar.
Pero, el éxito tomó por sorpresa a nirvana y a cobain lo encontró mal parado. Descubrió en poco tiempo que la adoración no era para él, el dinero no comprar el descaso espiritual y la prensa solo buscaba una razón para vender.
El delicado equilibrio nunca pudo contra la bronca y las frustraciones, y el hecho de que millones de jóvenes se identificaran con sus versos ácidos y sus himnos desesperados, no lo hacía feliz ya que solo significaba que las cosas estaban mal o peor que como él las veía en sus más negras pesadillas. Y en su emputecimiento se peleaba con los grandes de la industria que o soportaban con la sonrisa indulgente de los que sólo se preocupan de las ventas y con los grandes la prensa. Y terminaba su rabia impotente incendiando un micro de gira o peleándose con un público que igualmente lo adoraba. Dejó plantados a muchos, ofendió a otros y lloró de impotencia cuando ni siquiera todo el poder implícito de ser una estrella de rock, bastó para conseguirle la felicidad que siempre le fue negada. Y volvió a la botella, volvió a los excesos, volvió a la jeringa. Y en Alemania por poco se zafó de un cargo por intento de violación que presentó una empleada del sello discográfico MCA. Este mundo no era para él. No le gustaba, no le bastaba. Le dijo a su madre que no quería vivir, que sólo deseaba irse. Como sid, hendrix, janis o jim (a quien ella calificaba como “ese estúpido club”). Y ella no pudo, no soportó la idea. Ni el aplauso unánime de esa critica a la que despreciaba y ese público que compadecía; no tan secretamente un “in utero” donde perdonaba a su padre, bastaron para sacarlo del pozo.
En roma, lo que debía ser una vacación con una courtney love que ya no quería más golpes, terminó en sobredosis y coma 4. Lo salvaron después de 9 horas de incesante lucha, pero la decisión de irse ya estaba tomada.
La gira suspendida por el incidente acababa de reagendarse; bajo control médico y en le proceso de desintoxicación, kurt languidecía en su hogar de seattle teniendo por testigo inmutable la lluvia. Courtney no estuvo allí para impedirlo.
Obviamente, nirvana terminó, porque nirvana era kurt cobain. Él mostró el movimiento del grunge al mundo entero y, de paso, abrió camino a otros grupos como alice in chains, pearl jam o nine inch nails. Pero dejó un vacío. No hay donde irle a ver. El publico lamenta su decisión.Un balazo puso fin a su vida y cerró con sangre otro capítulo de la historia del rock.
Cuando kurt se voló la cabeza alcanzó el rango de héroe de culto como Jim Morrison, jimi hendrix y elvis presley, quienes inspiraron a una generación con únicos y nuevos ideales. Se fue a los 27. Como jimi, sid, janis, morrison y como ellos no pudo resistir las presiones del éxito, ni los desengaños de todos los días. Venía de una niñez infeliz y una ciudad rica en fantasmas, donde la niebla, la lluvia y la nieve obscurecen el sol durante nueve meses del año y el cinturón industrial (dedicado a abastecer el mercado bélico) provee los pocos empleos que los jóvenes se disputan ávidamente. Solo en la muchedumbre, se reveló contra todos, seguro de que no tenía porque aceptar lo que los otros le servían, ya masticado y digerido; quiso cambiar las cosas y, cuando comprendió que le sería muy difícil, tomo el lápiz y la guitarra y se lanzó a gritar lo suyo, a hacer escuchar su voz, que era la voz de los que no tenían voz. En medio de la soledad y la desesperación conoció a dos hombres y una mujer que jugarían un papel importante en su vida y le darían uno que otro momento de sosiego y amor: novolesic, grohl y love. Con los primeros formó nirvana y le enseñó al mundo lo que era la movida del grunge. Con la segunda, se casó y fue extáticamente feliz e insondablemente desdichado. Como sid y como Nancy, kurt y courtney pasaron de la simbiosis a la desesperación, del amor al odio y de la pasión a la agresión. Tuvieron una hija que los llenó de felicidad extática, pero los problemas ya habían ido demasiado lejos, y llegaron a perder su custodia a fuerza de excesos y drogas.
En sus canciones ásperas de amarguras y desencanto, tan profundo como la ulcera que le desgarraba el estomago, fue el máximo exponente del movimiento grunge. Sin embargo, antes de que nirvana fuera famoso, ellos sólo eran unos de los tantos grupos en una gran comunidad de bandas que trabajaban dura y apasionadamente en los garajes para protegerse de la lluvia de seattle rasgando rabiosamente sus guitarras baratas y cubriéndose con baratas camisas de franela, compradas en tiendas de ínfima categoría. Alcanzaron la gloria. No porque tuvieran algún secreto o hubieran inventado el grunge. Nada de eso, el fuerte sonido pospunk que había metido en la amplísima categoría de grunge, ya había empezado mucho antes de que nirvana constituyera una unidad.
La razón del éxito de nirvana fue la figura de cobain como compositor pop. Él tuvo el toque justo para mezclar una música que agarra con una rabiosa y distante actitud musical que él y otros de su generación heredaron de tanto escuchar el punk y el rock de los 70. si alguien hubiese querido inventar en 1992 el súper grupo perfecto, de seguro que ese conjunto habría tenido una mezcla de sex pistols, led zepellin y back sabbath. Nirvana tuvo mucho de esos elementos e hizo la clase de música que mucha gente estaba lista para escuchar.
Pero, el éxito tomó por sorpresa a nirvana y a cobain lo encontró mal parado. Descubrió en poco tiempo que la adoración no era para él, el dinero no comprar el descaso espiritual y la prensa solo buscaba una razón para vender.
El delicado equilibrio nunca pudo contra la bronca y las frustraciones, y el hecho de que millones de jóvenes se identificaran con sus versos ácidos y sus himnos desesperados, no lo hacía feliz ya que solo significaba que las cosas estaban mal o peor que como él las veía en sus más negras pesadillas. Y en su emputecimiento se peleaba con los grandes de la industria que o soportaban con la sonrisa indulgente de los que sólo se preocupan de las ventas y con los grandes la prensa. Y terminaba su rabia impotente incendiando un micro de gira o peleándose con un público que igualmente lo adoraba. Dejó plantados a muchos, ofendió a otros y lloró de impotencia cuando ni siquiera todo el poder implícito de ser una estrella de rock, bastó para conseguirle la felicidad que siempre le fue negada. Y volvió a la botella, volvió a los excesos, volvió a la jeringa. Y en Alemania por poco se zafó de un cargo por intento de violación que presentó una empleada del sello discográfico MCA. Este mundo no era para él. No le gustaba, no le bastaba. Le dijo a su madre que no quería vivir, que sólo deseaba irse. Como sid, hendrix, janis o jim (a quien ella calificaba como “ese estúpido club”). Y ella no pudo, no soportó la idea. Ni el aplauso unánime de esa critica a la que despreciaba y ese público que compadecía; no tan secretamente un “in utero” donde perdonaba a su padre, bastaron para sacarlo del pozo.
En roma, lo que debía ser una vacación con una courtney love que ya no quería más golpes, terminó en sobredosis y coma 4. Lo salvaron después de 9 horas de incesante lucha, pero la decisión de irse ya estaba tomada.
La gira suspendida por el incidente acababa de reagendarse; bajo control médico y en le proceso de desintoxicación, kurt languidecía en su hogar de seattle teniendo por testigo inmutable la lluvia. Courtney no estuvo allí para impedirlo.
Obviamente, nirvana terminó, porque nirvana era kurt cobain. Él mostró el movimiento del grunge al mundo entero y, de paso, abrió camino a otros grupos como alice in chains, pearl jam o nine inch nails. Pero dejó un vacío. No hay donde irle a ver. El publico lamenta su decisión.Un balazo puso fin a su vida y cerró con sangre otro capítulo de la historia del rock.
